Larry Bird stole the ball
Publicado el 6 de Agosto de 2007 - Categoría Momentos, NBA, Recuerdos de chico - Autor: Jaime H. Stinami
He hablado varias veces de este robo de balón:
Quinto partido de la final de Conferencia Este de 1987. 2-2 en la eliminatoria. A falta de 5 segundos, Detroit va ganando por un punto, 106-107. Saca Isiah Thomas de banda.
En fin… 108-107 para Celtics. La eliminatoria acabó con 4-3 para Boston. ¿Un acierto de Larry Bird? ¿Gran fallo de Isiah Thomas?
Escuché a Isiah diciendo que durante algún tiempo se sintió culpable de este error, pero que llegó un momento que pensó que más que error suyo es acierto de Bird.
Thomas nada más recibir el balón de manos del árbitro busca a Laimbeer para volver a recoger él el balón. El mérito de Bird es que cuando el árbitro concede el balón a Thomas ya ha pensado lo que va a hacer, se aleja ligeramente, y cuando ve que Thomas lo ve alejándose y levanta los brazos para pasar, hace un sprint hacia Laimbeer, que tampoco es que demuestre tener unas manos duras en esta jugada y le saca la pelota.
Uno de los momentos que contribuye a engrandecer el mito de Bird y del Boston Garden. Y también sirve para imaginar qué hubiera pasado si no se pierde ese balón, se gana ese partido y la eliminatoria. La final de esa temporada 1987 hubiera sido Lakers-Pistons, y en la del 88 Pistons ya habría pagado la inexperiencia y quizá, sólo quizá, hubieran ganado el anillo,… y Adrian Dantley tendría al menos uno.
Comentarios
2 Respuestas a “Larry Bird stole the ball”
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[...] Este hecho hizo que me convirtiera en seguidor de los Detroit Pistons, que se enfrentaron a los Lakers en la final del 88, consumando el cambio en el Este venciendo por fin a Boston Celtics y sacándose la espina de la final de Conferencia del año anterior, con aquel robo de balón de Larry Bird y posterior canasta de Dennis Johnson que tantas y tantas veces hemos visto. [...]
¡Que grande Bird! Pero yo creo que también es error de Thomas y de todos los Pistons…
No se puede perder ese balón. Eso sí, contra cualquier otro equipo y otro jugador no lo habrían perdido.
¡Un saludo!